lunes, noviembre 14, 2016

Las víboras cambian de piel... para crecer

No cabe duda que la calentura electoral ha vuelto locos a unos, estúpidos a otros y desmemoriados a otros más. Véase, por ejemplo, el caso del activista número 1 de Andrés Manuel López Obrador en Puebla, el presidente municipal de San Pedro Cholula y líder formal de Movimiento Ciudadano en el estado, además de esposo –y jefe de campaña- de la virtual candidata del PRI a diputada federal por el distrito de Teziutlán, José Juan Espinosa Torres.
 

Él mismo que hace unos días, en su disfraz de “opositor” –el atuendo cambia según la temporada, el clima, los humores y sobre todo las conveniencias: el de recalcitrante morenovallista ya lo mandó al baúl de los recuerdos-, salió a criticar, con una vehemencia digna de una película de Cantinflas, la iniciativa presentada por los diputados locales del PAN para incrementar las sanciones a quienes hagan grafitis durante manifestaciones o realicen pintas en espacios públicos e inmuebles catalogados como históricos.

Y es que no se entiende cuál es la diferencia sustancial entre la propuesta del PAN y la que él, José Juan Espinosa, presentó el 28 de junio de 2006, en su calidad de diputado local del (extinto) Partido Convergencia –hoy Movimiento Ciudadano-, durante la quincuagésima sexta Legislatura, para precisamente controlar, sancionar y en su caso erradicar por completo el fenómeno del grafiti, “tag” o “bomba”, aplicando castigos, multas y penas privativas de la libertad a los infractores.

Como puede leerse, el diputado José Juan Espinosa planteaba en esencia lo mismo que hoy reprueba el activista y jefe de campaña José Juan Espinosa.

En su iniciativa, el actual edil de San Pedro Cholula pedía para los grafiteros de 20 a 50 jornadas de trabajo a favor de la comunidad, multa de 20 a 50 días de salario mínimo y de 3 a 5 días de cárcel en caso de reincidencia.

¿Cuál es, entonces, el “espanto”?

¿Cuál el repentino “horror” ante un tema que sin duda urge regular a fondo para evitar males mayores para el patrimonio de la ciudad y el estado?
¿Por qué antes sí apoyaba y hasta tomaba la iniciativa contra los pobrecitos grafiteros de Puebla y ahora no?
¿Qué aviesos intereses mueven a quien en 2006 decía –y cito, textual- que “el fenómeno del grafiti es un mal social que está deteriorando no sólo las fachadas del Centro Histórico de Puebla, sino los inmuebles ubicados en zonas de la periferia”?

¿A quién creerle?

¿Al José Juan Espinosa que argumentaba que era necesario imponer sanciones de carácter penal “a todos los que sean sorprendidos pintando inmuebles particulares y monumentos históricos” (sic) o al José Juan Espinosa que ahora dice que no, que dice mi mamá que siempre no es necesario “aplicar todo el peso de la ley en contra de los grafiteros” (resic), tal y como sucede en Querétaro, Morelos y Oaxaca?

Según el Espinosa Torres de estos días que corren, la iniciativa del PAN –presentada por cierto por el diputado Eukid Castañón Herrera- sólo busca “sembrar el temor” y lograr que los jóvenes “no levanten la voz”; es más: dicha iniciativa le parece “torpe” porque su aplicación “pondría en riesgo la estabilidad social y política en Puebla”.

Esquizofrénico, bipolar y sobre todo incongruente, hoy reprueba lo que antes él mismo impulsó, con pelos y señales.

¿O acaso ya no se acuerda?

Por eso hay que insistir: no cabe duda que la calentura electoral ha vuelto locos a unos, estúpidos a otros y desmemoriados a otros más.

Y todo por ganar unos cuantos –y miserables- votos.

¿De qué se trata señor presidente municipal?

Como diría el clásico: más seriedad, por favor.

***

Para más detalles sobre las incongruencias de José Juan Espinosa y compañía, revísese este simple y práctico comparativo entre la iniciativa que le fue aprobada el 14 de marzo de 2007 al jefe de campaña de AMLO, Nancy y etcétera, etcétera, etcétera, y la actual propuesta de los diputados del PAN:

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De hecho, en las próximas horas se le añadirá un transitorio para la tranquilidad, y paz, de las buenas conciencias:


TERCERO.- Los Ayuntamientos de los Municipios de la Entidad, en el ámbito de sus respectivas competencias, deberán prever y realizar las acciones conducentes para fomentar las expresiones o manifestaciones artísticas o culturales de los habitantes de sus jurisdicciones.

¿Alguna duda?

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