domingo, noviembre 17, 2013

Explosión

Foto de Archivo | Explosión junio 2013
Muere un menor en estallido de polvorín
2013-11-18 | Un menor de siete años de edad, identificado con el nombre de Nicolás Tepos Sánchez, resultó muerto este fin de semana durante el estallido de un taller de pólvora que se ubicaba en el Cerro Zapotecas.

De acuerdo con el reporte inicial de Protección Civil y Seguridad Pública municipal,
se dijo que no se había registrado ninguna víctima y que al parecer el lugar se encontraba vacío al momento del estallido; sin embargo, tras una llama de auxilio recibida por el 066, realizaron un segundo recorrido, encontrando el cuerpo del menor que yacía en el sitio.

Aunque los hechos ocurrieron la noche del sábado, no fue sino hasta la tarde de este domingo, cuando el Ayuntamiento de San Pedro Cholula reconoció la situación  y responsabilizó a los propietarios del polvorín por el incidente.

Mediante un comunicado de prensa, precisó que el menor cuidaba a un bebé de brazos cuando la madre de éste y tía del hoy occiso, lo mandó por una brocha a la bodega de pólvora, e instantes después ocurrió la desgracia.

De acuerdo con la información oficial, los propietarios del taller ocultaron el cuerpo del menor y con engaños quisieron obtener un documento firmado por los padres de Nicolás, en el que afirmarían que habían recibido a su hijo con vida, el cual no lograron obtener.

Más tarde, habrían recibido la llamada al 066 que alertó de la presencia de un herido, por lo que fue hasta en la segunda revisión cuando hallaron el cuerpo del niño.

Asimismo, las autoridades municipales dieron a conocer que los presuntos responsables, Hortensia Zuatzintle e Hipólito Tochihuítl Zacazontle, se dieron a la fuga tras suscitarse el estallido.

Comunicado oficial tras el estallido de polvorín en el Cerro Zapotecas de San Pedro Cholula

1.- De acuerdo con la narrativa aportada por los padres del menor de siete años, Nicolás Tepos Sánchez, quien la tarde-noche del sábado pasado murió a consecuencia del estallido de un polvorín en el Cerro Zapotecas de San Pedro Cholula, la responsabilidad directa parece recaer en algún acto imprudencial de los propietarios de este taller de pirotecnia, y no en inobservancia de normas técnicas federales para el uso de explosivos.

Es decir, que la responsabilidad recaería en Hipólito Tochihuítl Zacazontle y de su nuera de nombre Hortensia Zuatzintle.

Así se evidenció la presumible responsabilidad, después de que los titulares de Seguridad Pública, Gobernación, Protección Civil y Comunicación Social de San Pedro Cholula, hicieron el levantamiento de información en el lugar de los hechos, y en directo se dialogó con los padres del menor, quienes responden a los nombres de María Rosario Sánchez Coyotécatl y Fidel Tepos Santamaría.

Los dos narraron los hechos no sólo ante el Ministerio Público, sino ante los titulares de Gobernación Municipal y de Comunicación Social de este Ayuntamiento.

La madre del menor, María Rosario Coyotécatl, explicó que una de sus hermanas que trabaja en el polvorín, le pidió permiso para que el hoy occiso la acompañara a que le cuidara a su hijo de brazos, mientras ella trabajaba.

Añadió que al filo de las 6 de la tarde –siguió con lo narrando por su hermana-, la propietaria del polvorín ordenó con regaños y malos modos al menor Nicolás Tepos, que fuera por una brocha al taller donde almacenan la pólvora, y poco después ella misma salió a gritarle.
De acuerdo con la versión de la madre del menor muerto, fue a los pocos momentos que sucedió el estallido.

Ambos padres del menor, sostuvieron que vía telefónica fueron avisados del accidente por los propietarios, pero les indicaron que el chico estaba hospitalizado, y que para que se los entregaran exigían que se les firmara un documento donde ellos aceptaban que se les entregaba vivo. Esto fue rechazado por ambos, y no volvieron a tener contacto con los propietarios.

Fue hasta entonces que al buscar a la hermana que se había llevado al menor, que ésta les narró lo sucedido.

2.- Cabe destacar que inmediatamente después del estallido, Seguridad Pública y Protección Civil de San Pedro se trasladaron al lugar, y durante el operativo no se encontró ningún cuerpo y tampoco heridos, y fue por ello que inicialmente se reportó que no hubo víctimas.
Sin embargo, al filo de las 10 de la noche del mismo sábado, una llamada al 066 de una supuesta “Nacy”,  “avisó” que había un herido en el lugar.

Fue entonces que el Capitán Leonardo Cisneros Martínez, titular de Seguridad Pública Municipal, regresó al sitio, pero en lugar de un herido halló el cuerpo sin vida del menor que luego fue identificado con el nombre de Nicolás Tepos Sánchez.

3.- En virtud de que Protección Civil Municipal de San Pedro, había constatado el cumplimiento de permisos y normas de seguridad en los polvorines autorizados por la SEDENA en el Cerro Zapotecas, en una primera instancia dedujo que el estallido no se debió a la inobservancia de normas federales, sino a un suceso extraordinario derivado del comportamiento agresivo de la copropietaria del taller, contra el menor, ésta de nombre Hortensia Zuatzintle.

4.- La anterior presunción se deriva del hecho de que ambos copropietarios, Hortensia Zuatzintle e Hipólito Tochihuítl Zacazontle, han desaparecido después de que los dos, primero habrían ocultado el cuerpo del menor, y luego intentaron que los papás les firmaran un documento donde ellos aceptaban que su hijo estaba vivo.

5.- No obstante, este Ayuntamiento estima que la verdad de los hechos derivará del peritaje que el Ministerio Público Federal emita, una vez que proceda a la correspondiente investigación de los hechos.

Explota polvorín en el Zapotecas
2013-11-17 | Sin víctimas que lamentar por no encontrarse personas durante la explosión registrada esta noche, nuevamente la comunidad de San Cristóbal Tepontal fue objeto interés público, al suscitarse una explosión de un polvorín en el cerro Zapotecas, en el municipio de San Pedro Cholula.

Aunque el director estatal de Protección Civil, Jesús Roberto Morales Rodríguez, negó los hechos desde la ciudad de Puebla, personal de dicha dependencia estatal, junto con elementos del Cuerpo de Bomberos y de Seguridad Pública de este municipio,
así como personal y cinco unidades del Servicio de Urgencias Médicas Avanzadas, realizaron un recorrido en la cima del cerro Zapotecas para encontrar el lugar de la detonación.

Tras la llamada de alerta por una fuerte explosión, al movilizarse los cuerpos de auxilio y realizar un amplio recorrido por la zona, pensaron que se trataba de una falsa alarma; sin embargo, más tarde confirmaron que fue efectivo, pero afortunadamente sin lamentar pérdidas humanas o heridos, solamente cuantiosos daños materiales al quedar destruido un taller donde elaboraban jugos de pirotecnia.

Alrededor de las 18:30 horas del sábado, comenzaron a llegar varias llamadas a los números de emergencias por una supuesta explosión en el Cerro Zapotecas, lugar autorizado por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) para la fabricación de artefactos pirotécnicos; el cerro está a cierta distancia de los inmuebles habilitados como viviendas, y entre cada uno de los talleres media una distancia considerable.

Es así que de inmediato respondieron al llamado elementos de Protección Civil del Estado, así como sus similares del municipio de San Pedro Cholula, policía municipal y estatal. El reporte no era preciso por lo que se organizaron para hacer una inspección por todo el cerro y así tratar de localizar el punto de la explosión.

En un primer barrido de la zona no lograron dar con el punto, debido a que no hubo incendio, por lo que no se contó con el humo como indicador del sitio. Cuando estaban a punto de descartar el auxilio, decidieron organizar otra inspección por el cerro y fue así como se logró ubicar el lugar del estallido.

Las autoridades encontraron que en uno de los talleres había un cuarto de cuatro por tres metros, completamente devastado por la explosión. Se revisó minuciosamente la zona lo que permitió descarta la existencia de personas afectadas físicamente.

Se presume que en el momento en que explotó el polvorín no había nadie, ya que en la comunidad de San Cristóbal Tepontla, había fiesta, por lo que el área de talleres estaba prácticamente libre de personas.

Cabe señalar que el taller de pirotecnia contaba con los permisos correspondientes de la SEDENA, según el número PG1933. Por ello se le avisó a las autoridades castrenses para que tomaran conocimiento de los hechos.

Hechos anteriores:
El 5 de junio de 2013 cuerpos de rescate y emergencia recibieron una llamada de auxilio ante la explosión de un taller pirotécnico en las faldas del cerro Zapotecas, en la parte donde se encuentra la comunidad de San Cristóbal Tepontla. El saldo que dejó este lamentable suceso es de dos personas heridas de nombres Jorge y Rafael Zacazontle Terrazas de 9 y 18 años de edad respectivamente. Los vecinos aseguraron que en el lugar había 6 sujetos más trabajando con pólvora y fueron ellos mismos quienes llevaron a los 2 heridos en un principio al área de urgencias del Hospital General de este municipio, pero debido a lo delicado en su estado de salud fueron trasladados a un hospital de la capital poblana.

La explosión se generó en un espacio no mayor a los 15 metros cuadrados fue de tal magnitud que el polvorín sin cimientos construido a base de block y adobe quedó totalmente destruido. Rafael Salinas Quiroz, agente del ministerio público de San Pedro, aseguró que hasta el momento se desconocen las causas que ocasionaron la explosión, lo que ameritó levantar únicamente una constancia de hechos. Sin embargo, una vez terminada la investigación y con conocimiento de lo que provocó la explosión se interpondrá la averiguación previa en contra de quien resulte responsable. El estruendo fue tal que algunas personas pensaron se trataba de una mayor actividad en el Popocatépetl, otras más dijeron que la explosión retumbó en el cerro y de ahí se resintió en comunidades aledañas como San Diego Cuchayotla, San Juan Tlautla y el propio San Cristóbal Tepontla.

Autoridades se hacen de la vista gorda
En San Cristóbal Tepontla la pirotecnia es un oficio recurrente para varias familias que por años lo practican, tal es el caso del señor Miguel Zacazontle Soto, artesano con más de 50 años en el manejo de la pólvora.
Él mismo documentó el pasado 19 de marzo que en la comunidad existen al menos 30 artesanos de los cuales sólo 10 poseían un permiso oficial expedido por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), organismo federal encargado de regular el manejo de pólvora.

En este mismo tenor y luego de la trágica explosión que se registró en Nativitas, Tlaxcala el 15 de marzo del presente, dejando como saldo 22 muertos; el entonces secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, aseguró que se reforzarían los operativos para identificar polvorines que funcionaban de forma clandestina. Además dijo que se trabajaría con protección civil estatal, comités municipales y ciudadanos para capacitar a la comunidades en el manejo de la pirotecnia, pues al menos en la región de las Cholulas la utilización cohetones es parte de las tradiciones en fiestas eclesiásticas, lo cual nunca ocurrió.

En el mismo tópico y en fechas cercanas, protección civil municipal pidió al Ejército Mexicano realizar un estudio que indica cuántos talleres de pirotecnia contaban con permisos de la SEDENA para ejercer este peligroso oficio y cuántos no, esto con el fin de evitar desgracias, lo cual tampoco sucedió. En aquella ocasión explicó que el ayuntamiento de forma extraoficial sabía que la Secretaría de la Defensa Nacional había rechazado algunas solicitudes de permisos a fabricantes de pirotecnia de Tepontla, lo que los orillaba ha trabajar sin los permisos correspondientes.

Los datos
Este mismo dato fue corroborado por don Miguel Zacazontle Soto, quien en aquella entrevista dijo que al menos 13 de estos polvorines que operaban en la población se encontraban asentados a las orillas del Cerro Zapotecas, la mayoría no cuenta con las medidas básicas de seguridad, ni con permisos. Pero además el artesano agregó que para los oficialistas de la pólvora les es muy difícil conseguir el permiso federal, pues los trámites burocráticos con los que se enfrentan en las dependencias estatal y federal terminan por abrumarlos. Por ello narró que al él le llevó más de 11 años conseguir dicha autorización.

En un pedazo maltrecho de pared en el polvorín recién explotado, se pude leer un permiso por parte de la Procuraduría General de la República (PGR) con número 1788, que aún no se sabe si es verídico.

De acuerdo a lo observado por esta reportera en el lugar de los hechos, no existen las mínimas medidas precautorias como para hacer frente a una explosión o incendio de esta magnitud, además se puede observar que a tan sólo a 4 metros de la explosión, existen otros polvorines. En un radio menor a 20 metros de distancia se confabulan entre, cuartos de seguridad, cuartos de trabajos terminados y taller de pirotecnia al menos 8 localillos que almacenan pólvora, lo que convierte a la zona en una bomba de tiempo. Y lo más extraño es que la autoridad no ha hecho nada por regular los talleres, de acuerdo a lo comentado por don Miguel Zacazontle, en tanto la responsable de Protección Civil se negó a ampliar la información al respecto, sin embargo, usted está más que enterado.

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